Northen Lights.
No puc morir sense anar a Iceland i veure una aurora boreal.
(Fuente: definitelydope, vía travelthisworld)
(Fuente: airows)
MILA
Bien. tengo tu blog. Seguiré vuestras aventuras. besos.
Nova adquisició (Tomada con Instagram)
Tomada con Instagram
Y punto. Punto. Punto.
Se acabó, el gran viaje se acabó y lo peor es que creo que aún no lo he asmiliado. De vez en cuando aún me viene a la memoria aquel olor a la ciudad de Bangkok, noodles con ácido y basura (si jajaja parece que lo pinto mal), pero esa ciudad tiene algo que te estira hacia ella.
Estoy sentada en la mesa del ordenador y tengo nostalgia, supongo que tiene mucho que ver el haber empezado la universidad, de vacaciones siempre se está bien.
Este viaje podría decir que ha sido un gran viaje con todas sus letras, que ha sido “el” viaje, nuestro viaje, mi viaje. A pesar de mi humilde y fiel compañero, me ha servido para conocerme mejor y no esperar sentada (quien dice sentada dice durmiendo) a que mi padre me trajera el desayuno y me dijera que todo estaba listo y bien acomodado para seguir adelante, adelante a comerse el mundo en esos viajes verdaderos. Le recordaré a Alejandro nuestra terrible discusión con aquel hombre de la agencia de viajes que quería meternosla doblada, o sobre el hombre de los trajes a medida al que le pedimos un papelito de dirección y nos respondió: Why do you want it if you’re not going to come back!!! bye, good bye!!! jajajajaja que dia que pasamos… tu te pusiste de mal humor eh! Aún recuerdo tu cara, como si la tuviera aquí pintada con un pincel.
Como en todo, el ser humano tiende a borrar de su mente aquello que no le gusta y quedarse con las cosas buenas, y en los viajes ese fenómeno se multiplica a una velocidad vertiginosa. Tigres, tiburones, comida rica, gente asombrosa que viene y se va, elefantes, paisajes, olores, risas, discusiones que acaban bien, motos, monos, abrazos y besos. Nada de pasar miedo por quedarse sin gasolina, de grandes discusiones con thais, de despedidas, de heridas, dolores, hacernos cada dia más pobres…
Viajar, es una droga. Una droga peligrosa. Cada vez estoy más segura de ello. Es completamente imposible salir, por poco dinero o poco tiempo, no se puede salir. Te vuelves loco y te buscas la vida para irte. Por lo que sea, tienes que irte.
Yo me fui locamente y cada día de mi vida estoy más contenta.
Te quiero Alejandro. Esto quizás se borre, quizás perdamos las fotos e igual nadie nos recordará. Pero tu y yo sabremos que ha sido inolvidable.



